miércoles, 1 de julio de 2020

PUNTA ALTA Y CORONEL ROSALES. GEOGRAFÍAS PARA CONSTRUIR EL TERRITORIO





CENTRO DE ESTUDIOS GEOGRÁFICOS “FLORENTINO AMEGHINO”. Geografía de Punta Alta y Coronel Rosales. Territorio. Conflictos y alternativas de desarrollo. Primera Edición. Punta Alta. 2016.




© CENTRO DE ESTUDIOS GEOGRÁFICOS “FLORENTINO AMEGHINO”



Autores: Diana Durán (compiladora) Matías Alamo. Diego Hernán Omar. Karina Alejandra Laurino. Guillermo Martín Ríos. Gustavo Chalier. Luciano Izarra. María Eugenia Mairal. Ana Buschittari. Cinthia Britos. Verónica Magallanes. Esperanza Chaile. María Ávila. Lorena Spadini. Celeste Cano. Mariana Leticia González. Carina Ruiz. Angélica Alberto. Liliana Peralta. José Ortiz. Soledad Martín. Daiana Biancucci. Soledad Martín. Gabriela Pessoa. Cinthya Valdés. Verónica Pérez. Rosana Villalba. Jorge Ravello.


VER Y BAJAR LIBRO COMPLETO AQUÍ



El Centro de Estudios Geográficos de Punta Alta “Florentino Ameghino” (CEG) está dedicado a la investigación, promoción y difusión de temas y problemas socio geográficos y ambientales de la ciudad de Punta Alta, el partido de Coronel de Marina Leonardo Rosales y de la región del Sudoeste Bonaerense, con el propósito de generar conciencia e identidad local y regional, además de propuestas de alternativas de solución con sustento académico y científico. Está formado por profesores de geografía egresados en su mayoría del profesorado de Geografía del Instituto Superior de Formación Docente N° 79 y geógrafos de la Universidad Nacional del Sur, de la Universidad del Salvador y de la Universidad Nacional de Córdoba que han decidido promover la investigación y difusión de las innovaciones en el ámbito local y regional.

Desde sus inicios, el CEG planteó la realización de un libro referido al partido de Coronel Rosales que con la metodología propia de la ciencia geográfica abordara distintos temas y problemas locales. La formación de sus autores y el capital cultural procedente de las tesinas elaboradas durante varios años en el profesorado en Geografía, podían ser los insumos sustantivos de la obra.

El marco teórico que sustenta el libro incluye distintas geografías emergentes y campos tradicionales que se renuevan como: la geografía de la percepción, la geografía ambiental, la geografía urbana, la geografía del desarrollo local y la geografía económica, entre otras.

La obra constituye un recurso importante para los distintos niveles del sistema educativo focalizándose en la formación y capacitación docente, así cumple con la finalidad de ser un trabajo de divulgación sustantiva para la población en general de Punta Alta, el partido de Coronel Rosales y la región.

Se ha diseñado en cinco capítulos que abordan temas y problemas sustantivos de la localidad y la región. El primer capítulo corresponde a la síntesis geográfica del territorio rosaleño en el contexto del Sudoeste de la provincia de Buenos Aires, en la que se plantean sus potencialidades y vulnerabilidades; un enfoque histórico que aborda la toponimia local que guarda estrecha relación con otro tema del capítulo que se refiere a la identidad local, así como la movilidad de la población que conforma su territorio y las características de la periferia urbana en expansión.

El segundo capítulo refiere a los problemas y conflictos socio ambientales tratados con rigurosidad en términos de sus causas, consecuencias y alternativas de solución.

El tercer capítulo incluye las cuestiones socio culturales como las relacionadas con la geografía del género en vinculación la localización de la Escuela de Suboficiales de la Armada Argentina; la calidad de vida de los barrios periféricos y la diversidad de la geografía cultural local.

El cuarto capítulo trata las localidades más pequeñas en jerarquía urbana, pero no por ello menos relevantes como asentamientos humanos y futuros escenarios de desarrollo local.

El quinto y último capítulo aborda los aspectos socio productivos y el desarrollo local haciendo hincapié en el ámbito rural, el turismo y las perspectivas portuarias, para cerrar con conclusiones colaborativas que han surgido de los seminarios internos que realiza regularmente el Centro de Estudios Geográficos “Florentino Ameghino”.



PLAN DE ACCIÓN BAHÍA BLANCA CORONEL ROSALES.



Plan de acción "Plan de Acción Bahía Blanca Coronel Rosales, Planificando el Desarrollo Sostenible Metropolitano". Bahía Blanca, Argentina. Programa Ciudades Emergentes y Sostenibles (CES). Elaborado por el BID. (mayo de 2020)

INDICE



ESCENARIOS DE CRECIMIENTO

EJEMPLO DE PROPUESTA AMBIENTAL EN TÉRMINOS DE RSU




VER PLAN DE ACCIÓN DEL CES AQUÍ

Un plan de acción que revela la falta de un conocimiento profundo de la realidad socio territorial y ambiental de Coronel Rosales.

miércoles, 24 de junio de 2020

"DEJANDO HUELLAS" SEÑALÉTICA DE DESTINO"













PROYECTO “DEJANDO HUELLAS”

SEÑALÉTICA DE DESTINO




FUNDAMENTACIÓN






OBJETIVOS


  • Fomentar la apropiación del territorio local a través de señalética de distancia.
  • Crear atractivos turísticos en lugares seleccionados de Coronel Rosales.
  • Realizar un homenaje a los veteranos de Malvinas y a los héroes del ARA SanJuan a través de la colocación de hitos/mojones en distintas localizaciones de Punta Alta, Pehuen Co y Villa Arias.


 ACCIONES DEL PROYECTO


Esta iniciativa surgió desde los Scouts Navales “Almirante Guillermo Brown”, Comunidad “Caminantes Lago del Desierto” quienes quieren contribuir a promover la imagen perceptiva de las localidades rosaleñas a través de la construcción de señaléticas de distancia, junto al Centro de Estudios Geográficos “Florentino Ameghino” que le provee al proyecto la base teórica y metodológica y los datos requeridos para la realización de los hitos urbanos.




Asimismo, se incorporará en la cúspide de cada hito, una reproducción en material metálico del “ARA San Juan” en homenaje a los 44 tripulantes del submarino y, especialmente, a aquellos que nacieron y/o vivieron en Punta Alta.


MODELO DE HITO


Instituciones intervinientes: Scouts Navales Almirante Guillermo Brown, comunidad “Caminantes Lago del Desierto”, Centro de Estudios Geográficos “Florentino Ameghino”, Veteranos de Guerra de Malvinas, familiares del ARA San Juan residentes en Punta Alta y Dirección de Turismo de la Municipalidad de Coronel Rosales.

El proyecto continuará su curso con la presentación al Concejo Deliberante para la aprobación de los lugares en que se colocarán.



lunes, 1 de junio de 2020

ECONOMÍA, SALUD Y TERRITORIO



Fuente: Organización Mundial del Comercio

ECONOMÍA, SALUD Y TERRITORIO

Diana Durán



Ecuación difícil por estos días la que combina los términos economía, salud y territorio. Sin embargo, podemos examinar algunos conceptos y argumentos que permiten relacionarlos en tiempos de la pandemia por COVID 19.


Como sabemos, el territorio es poder en relación con las relaciones internacionales, los transportes y las comunicaciones, entre otros aspectos. Las relaciones internacionales en tiempos del COVID 19 están trastocadas de tal manera, que de la intensa globalización se pasó súbitamente a fronteras aisladas que, en términos geopolíticos, vuelven a poner en el centro la relevancia del Estado Nación que las ciencias sociales consideraban declinante. Sin embargo, hoy se pone el acento en las diversas situaciones por la que pasan los Estados según sus contextos sanitarios frente a la pandemia. Italia, España, Estados Unidos, Reino Unido, China dan cuenta de ello. Sus evoluciones en torno a la pandemia han sido diversas y complejas.  


Los transportes se han transformado completamente, dado el colapso de los medios aéreos, terrestres, fluviales y marítimos, cada uno con su diversidad de escenarios y circunstancias. Las comunicaciones, en cambio, tienen un papel cada vez más que relevante en la nueva situación planetaria, en la que las actividades virtuales constituyen una necesidad básica indiscutible.


Lo cierto es que los Estados coexisten bajo una permanente situación de tensión internacional en la que el mentado sistema mundo, la economía capitalista y la multipolaridad se ven trastocados por la pandemia global.  


El sistema mundial, los estados y las localidades se transforman en sus vínculos, tan investigados por el sociólogo Immanuel Wallerstein y el geógrafo Peter Taylor para constituirse en una nueva organización de territorios y redes que abre campos de investigación renovados e ilimitados.


Los geógrafos sostenían antes de la pandemia que la globalización había derrumbado la idea de vivir en territorios cerrados y delimitados por los límites políticos de los Estados nacionales, mientras que en un “mundo sin fronteras”, la noción de Estado era insuficiente para la organización de las actividades humanas y económicas. Es ostensible que las ciencias sociales deberán rever sus teorías frente a la pandemia que ha devuelto un papel significativo a los Estados y también a las ciudades.

Las ciudades, la migración y el comercio han sido los principales catalizadores del progreso durante los dos últimos siglos. Pareciera que debiéramos rever estas afirmaciones frente a las consecuencias de la pandemia, con ciudades globales amenazadas, migraciones y comercio interrumpidos. Pero, asimismo, habría que contraponer, por ejemplo, nuevas formas como el comercio electrónico como el de la empresa Amazon, una de las ganadoras en la crisis del coronavirus, con clientes gastando cerca de US$ 11.000 por segundo. (BBC Mundo)
Repensar lo local


En la actualidad, las comunidades intensifican la dimensión (territorial) local, como un espacio recuperado de solidaridad, con nuevas formas de construir comunidades a través de múltiples modalidades, que deberían convertirse en nuevas oportunidades para el desarrollo. A ello se agrega la intensificación de los intercambios sociales, culturales y económicos que se realizan a través de la red, como el teletrabajo, la educación virtual o a distancia, la eclosión de las webinars (entre estudiantes y docentes, gestores, políticos, familias, y otros actores sociales) y el renovado papel de las redes sociales.

Los sistemas locales ya no se verán tan “sometidos a la globalización” sino que podrán reinventarse al haber regiones y localidades ganadoras y perdedoras y nuevas oportunidades que no se deben desechar.  Por ejemplo, en esta pandemia se ha vuelto al barrio, a las actividades próximas desde el punto de vista territorial, y a la revisión de la movilidad con lo cual también se modifican los modelos de producción y de consumo en las ciudades.

Habrá que repensar estas cuestiones en nuestro ámbito local (Punta Alta y Coronel Rosales) y evitar sumirse en la coyuntura por sobre el desarrollo local. A pesar de las emergencias, también es indispensable poner énfasis en los temas estructurales del territorio y la sociedad local, como el ordenamiento territorial, la planificación, el nuevo Código de Zonificación, entre otros.
David Harvey explicaba en 2005 y mantiene su vigencia, que la relación entre las escalas es compleja y el sistema-mundo no anula lo local, sino que se multiplican los actores subestatales y locales, y propone buscar “espacios de la esperanza que integren el desarrollo social y, agregamos, local.


Pensar el futuro


Reflexionemos también que a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (erradicar la pobreza y el hambre, la educación universal, la igualdad entre géneros, la reducción de la mortalidad infantil, la mejora de la salud materna, el combate del VIH/SIDA, la sostenibilidad del medio ambiente y la asociación mundial) habrá que agregar la pandemia del COVID 19 y la revisión profunda de todos aquellos.

Pedro Reques Velasco (2020) propone “reinventar el futuro” en base a pilares como la innovación, la ciencia, la tecnología, los servicios públicos de calidad, la sustentabilidad del ambiente, la agricultura familiar, el turismo sustentable, el comercio de proximidad, el capital humano y una industrialización basada en de investigación y de desarrollo tecnológico con capacidad para dar respuesta a las cadenas de suministro básicas ligadas a este tipo de crisis sanitarias.

viernes, 29 de mayo de 2020

LA EDUCACIÓN AMBIENTAL Y LA ETNOBOTÁNICA EN TIEMPOS DE PANDEMIA



La educación ambiental y la etnobotánica en tiempos de pandemia.

Por Eduardo Jaime Muñoz


Educador ambiental, etnobotanico y Miembro de la Red Iberoamericana de Medio Ambiente.



El profesor Eduardo Jaime Muñoz desde hace tiempo se ha dedicado al desarrollo de la educación ambiental en escuelas rurales de Chile, llevando sus talleres el extranjero desde Coquimbo, Chile a Punta Alta, Argentina. Allí ha compartido sus aprendizajes junto a estudiantes y profesores, quienes han podido conocer su trabajo gracias al apoyo del Centro de Estudios Geográficos “Florentino Ameghino”, dirigido por la Dra. Diana Durán. Desde estos espacios el docente ha incentivando el cuidado y protección de la flora nativa y el conocimiento de su geografía. “Las plantas nativas conforman el patrimonio natural más notorio en zonas alejadas de la ciudad y que lamentablemente está siendo amenazado por un fuerte proceso de urbanización hacia los sectores rurales en Chile y el América Latina”.


A punto de lanzar su libro, titulado “Conociendo la flora nativa que crece alrededor de mi escuela”, donde el docente es el autor principal de la obra en coautoría del destacado botánico chileno, Rodrigo Villaseñor, de la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de La Educación y de Anita Sandoval de INIA, experta en propagación de plantas nativas con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente de Chile. Este material educativo pretende conocer un poquito más de las plantas que crecen alrededor de las escuelas rurales en Chile y algunas que comparten distribución geográfica con  otros países de Latinoamérica, poniendo énfasis en los usos de las plantas, sus distribución geográfica y algunos consejos para su  propagación.

Algarrobo blanco


Comenta el docente y especialista algunas de ellas comparten hábitat con otros países limítrofes como es el caso de Argentina, Bolivia y Perú. Una es el algarrobo: Prosopis chilensis (Molina) Stuntz, conocido como en Argentina como algarrobo blanco. Este árbol nativo presenta un uso combustible y sus frutos sirven para preparar alimento, unos de los productos más comunes es la preparación de harina de algarroba.


Es así como en el artículo “Productos alimenticios de la Argentina en riesgo de desaparecer” de Hugo Cetrángolo, de la Comisión del Arca del Gusto de Argentina, Cátedra de Sistemas Agroalimenticios. Facultad de Agronomía UBA. Fundación Agronegocios y Alimentos (2014) se indica que el “consumo de la harina de algarroba es parte del patrimonio cultural de los pueblos indígenas de la región chaqueña, se trata de una especie emblemática de la región chaqueña, que es unas regiones geográficas de la Argentina y forma parte de la eco-región sudamericana del Gran Chaco. Sus límites son el río Pilcomayo al norte, los ríos Paraguay y Paraná al este, el río Salado al sur y la región del Noroeste al oeste. Comprende las provincias de Formosa, Chaco, parte norte de Santa Fe, la mayor parte de Santiago del Estero, y el este de Salta”.  Se trata de un producto natural que ha sido importante en la vida del pueblo argentino.


¿Qué sucede con la educación ambiental en tiempos de pandemia? 


Responde el profesor Muñoz: “pienso que este conocimiento que se ha trasmitido por décadas en las culturas es un elemento relevante para poder sobrevivir en zonas aportadas, esta tradición ha permitido a muchos pueblos durante la historia poder hacer frente a las pandemias que han existido a lo largo del tiempo. Familias, hombres y mujeres han utilizado este conocimiento y los han puesto en valor en momentos difíciles para la historia de la humanidad”. Creo que este conocimiento puede ser útil y ayudar a muchas familias en estos momentos difíciles y complejos. 


Respecto a la educación ambiental es un gran desafío poder continuar educando a las nuevas generaciones y creo que cuando uno piensa la educación ambiental como “proyecto de vida”, debe ser una persona perseverante y generar cambios en la sociedad moderna de manera que hoy se requiere más que nunca de un trabajo constante, duradero en el tiempo. La educación ambiental como tal es un proceso permanente y continuo en el tiempo, ojalá exista más apoyo de las instituciones para que aporten iniciativas ambientales que sean duraderas.


La educación ambiental y la etnobotánica poseen saberes importantes en tiempos de pandemia. Hoy es necesario tener en consideración nuestros orígenes, valorando el conocimiento que pueda estar al alcance de nuestras manos, sobre todo para los habitantes del medio rural y los habitantes de medio urbano es importante poder utilizar la agroecología para cultivar en pequeños espacios urbanos, huertos como una forma de cultivar nuestros propios alimentos, pasando la cuarentena, compartiendo en familia y de esta manera cercarnos a la tierra y a la naturaleza.


miércoles, 20 de mayo de 2020

CORONAVIRUS Y POBLACIÓN




CORONAVIRUS Y POBLACIÓN
Perspectiva geográfica
Diana Durán

Un enfoque imprescindible sobre la pandemia de COVID – 19 es plantear su vínculo con las características de la población.

Si se piensa en el binomio “geografía – coronavirus” interesan: la población absoluta (valores totales de la población confirmada, recuperada o fallecida en las distintas localidades, jurisdicciones y regiones) y cómo ésta se distribuye en el territorio (las áreas afectadas y los “vacíos demográficos” de coronavirus); la estructura por edad y sexo, pero especialmente por edad, -pensando en el foco que las autoridades, médicos y medios de comunicación han puesto en “ancianos”, “abuelos”, “viejos”, “adultos mayores”, todos ellos términos descalificantes en relación a la connotación que se les ha dado respecto a la enfermedad; y la movilidad de la población (sea por cambio de domicilio o por turismo y demás factores de traslado) causa principal de la difusión de la enfermedad.

También es necesario tener en cuenta el concepto de transición demográfica que relaciona los que nacen (natalidad) y los que mueren (mortalidad) a través del tiempo y, además, indica cómo se ha pasado históricamente de una etapa de altas tasas de mortalidad y natalidad, a otra con un fuerte crecimiento de la población y luego, en esta época, a tasas bajas de mortalidad y natalidad.  Por supuesto, esto difiere según las características de los territorios que se analicen.

El modelo de la transición epidemiológica, se relaciona con la salud de la población, con el propósito de explicar las etapas que fueron cumpliendo los países occidentales hasta alcanzar una instancia final de baja mortalidad, generada por la derrota de las grandes epidemias y los consecuentes cambios en las patologías predominantes. (Pickenhayn, 2003) ¿Seguirán predominando las cardiopatías, enfermedades crónicas degenerativas y accidentes cerebro vasculares por sobre las enfermedades infecciosas cuando se evalúe esta pandemia? Indica la OMS que las enfermedades infecciosas emergentes (sobre todo aquellas transmitidas por vectores) y reemergentes (las bacterias resistentes a antibióticos) representan una amenaza real y presente a nivel global.  

Acusados por la edad

Los mayores de sesenta años seremos los más vulnerables, pero se ha caído en generalizaciones falaces al sugerir una relación directa y unívoca entre la edad de la población y las posibilidades de sufrir COVID – 19.

Es posible señalar que, ni a todos los países que tienen una gran población de mayores de 65 años los afecta de igual manera el COVID-19, ni a los países con población mayoritariamente menor de 65 años los deja de afectar. La mayor parte de los países de Europa Occidental y Mediterránea tienen más del 20 % de población superior a 65 años y más de 80 años de esperanza de vida. Pero existen situaciones muy variables en esos países. El ejemplo de Alemania es notable, pues su baja letalidad (cociente de fallecimientos en relación a las personas que se han contagiado de una enfermedad) contrasta con el hecho de ser un país muy envejecido. En cambio, en España, otro país de alto envejecimiento de la población, las personas de 60 y más años incluyen algo más del 50% de los casos detectados, algo más dos tercios de los hospitalizados y en unidades intensivas, y más 95% de los fallecidos. (Rodríguez Rodríguez, 2020)

Se ha caído en temibles excesos con respecto al tema de la edad hasta el límite de que un vicegobernador de Texas, Estados Unidos, declarara que los “abuelos deberían sacrificarse y dejarse morir para salvar la economía”. Un extremo absurdo, pero entre esa salvaje opinión y otras de muchos políticos que llegan al extremo de “encerrar” a los mayores, enclaustrándolos quién sabe hasta cuándo, hay una gran variedad de posturas contrarias a toda racionalidad y eticidad.

Josefina Gómez Mendoza, profesora emérita de la Universidad Autónoma de Madrid, señaló en un artículo: “soy población de riesgo, no solo por la edad, sino por mi historial médico, no pasaría el más mínimo triaje en una urgencia médica, como se encargaron de recordarme mis más afines”. También argumenta que es “patente el escándalo de la mortandad en las residencias de mayores”, lo que no puede ligarse tanto a la edad como a que “la vida de las personas ancianas y enfermas es prescindible”.

La edad es, en definitiva, un criterio más, junto con la morbilidad (cantidad de personas que enferman en un lugar y un período de tiempo determinados en relación con el total de la población), la gravedad de la enfermedad, el compromiso de otros órganos vitales y la reversibilidad, es decir, teniendo en cuenta la edad biológica (relacionada con la actividad física, la alimentación, el estado de salud, el estrés, el descanso nocturno e incluso la genética) y no solo la edad cronológica (los años que hemos vivido desde nuestro nacimiento)

Además de la edad, es necesario tener en cuenta los distintos contextos culturales, los modos de vida, las estructuras familiares, las condiciones sanitarias generales, los sistemas ambientales y socio económicos para la toma de medidas de políticas públicas en relación a los diagnósticos que se plantean.

Por último, consideramos que no solo se necesitan infectólogos y sanitaristas para “salir” de la pandemia, sino en realidad se requieren equipos multidisciplinarios de sociólogos, geógrafos, filósofos, economistas, psicólogos, entre otros cientistas sociales. No parece que esto suceda…

Bibliografía citada

Gómez Mendoza, Josefina. (2020) “Confinavírico”: en pos de Rubén Lois: sobre la geograficidad de la epidemia. Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Madrid. Asociación de Geógrafos Españoles.
Rodríguez Rodríguez, Vicente. (2020) COVID19 y las personas (mayores) en el análisis geo-demográfico (I) España, AGE.